Lo que me sucedió hoy fue algo que no ocurre todos los dias: fui enviado a visitar a mis hermanos y a llevarles comida dado a que que están en guerra. Después de un largo y duro camino, llegué al pueblo donde se encontraban y escuché una voz muy fuerte hablar sobre un desafío. Era Goliat, un campeón filisteo que mide 2,9 metros. Su reto es el siguiente: Israel tiene cuarenta días para elegir a su mejor hombre para pelear contra él, y el ganador de la pelea será el ganador de la guerra.
Veo una gran oportunidad de hacerme famoso si le gano al gigante, pero estoy en duda. No sé que hacer. Mi padre me envió únicamente a visitar a mis hermanos. Tal vez me presente ante el rey como un candidato y si pierdo y muero, por lo menos fue por una buena causa: mi nación. No me gustaría que Israel estuviera bajo el reinado de ese hombre, tiene una muy mala manera de dirigirse a las personas y siento que es un completo incompetente. Por otra parte, si gano la batalla, voy a poder lograr algo más que estar cuidando ovejitas y obedeciendo las ordenes de mi padre todo el día.
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